En casa con Uji

El artista argentino Uji estuvo con nosotros en una edición de domingo especial de #EnCasaCon.

Ganador en el Vicious Music Awards en la categoría afro- chamanic, la magia de este artista influenciado por los sonidos mestizos y naturales del folclore es inagotable.

Cuéntanos en primer lugar, cómo ha influido tu itinerario vital en la visión artística que tienes como dj y productor.

Creo que haber sido nómada mi vida entera me formó de una manera diferente que la mayoría de la gente. Me dejó ver, desde muy pequeño que hay muchas maneras de ser, muchas maneras de vivir, muchas maneras de sentir, de cantar, de compartir, de gozar. Lo que es de valor en un lugar no lo es en otro. Y esto especialmente se ve en la cultura y la música.

Yo crecí con una mezcla de influencias muy grandes, escuchando Huaynos y Pop, Rock y Chacareras y eso forma parte de mi ADN cultural, por eso la música me sale como me sale. Soy de alguna manera un conglomerado de esas influencias. Pero también siento que vivimos en un mundo donde la homogeneización  occidental poco a poco tiene la tendencia a extinguir la diversidad cultural. Y para mi un futuro heterogéneo, multicultural, es un futuro más rico y más próspero.

En los últimos 50 años cientos de idiomas se han dejado de utilizar, y con cada idioma que se olvida, todo una cosmovisión del universo que desaparece. Por eso, siento que también hay un esfuerzo de mi parte de mostrar esos entendimientos y ritmos diferentes del mainstream y ser un artista.

Sabemos que has llevado la creatividad para captar sonidos y  expresarte hasta lo más recóndito de la naturaleza ¿Qué te ha aportado como artista electrónico esa experiencia?

Creo que la música se origina en la naturaleza, el goteo de la lluvia, el soplido del viento, los cantos de los animales, todo eso es la música original, y de ahí es que nosotros aprendimos a hacer música. Volver a conectar con esa fuente es como conectar con el origen, despojado lo más posible de condicionamientos culturales. Ahí, en ese sonido abstracto y por momentos inentendible es que descubrí conceptos musicales que hoy en día están en toda mi música.

¿Prefieres la synthesis y el diseño sonoro virtual/analógico o sacar tus fuentes de la naturaleza y tus viajes?

Para mí todo vale. Las discusiones analógico vs digital, orgánico vs mecánico, tocado vs sampleado, humano vs máquina no tienen sentido. Justamente somos una conglomeración de todas esas cosas. Y creo que mientras más herramientas podamos usar, mejor, lo importante es para qué se usan.

En mi caso lo que más me llama de la música es el potencial que tiene para generar cambios de conciencia, para conectar el mundo visible con el invisible, para crear belleza, para catalizar emociones, para generar estados de trance que nos ayudan a traspasar la barrera física de nuestro cuerpo.

El potencial que tiene la música para generar una sensación de comunión es realmente asombroso.

Sabemos que la inspiración es caprichosa. ¿Tienes algún ritual que active esa creatividad o simplemente esperas a que te llegue?

Hay parte del crear que es inspiración y hay parte que es oficio. Creo que después de tantos viajes e investigaciones en la naturaleza y con comunidades indígenas hoy en día siento que tengo más ideas de las que puedo plasmar, más que nada por falta de tiempo. Así que cuando me siento a componer simplemente agarro diferentes instrumentos y me pongo a grabar, y de ahí fluye naturalmente. Lo difícil para mí no es encontrar inspiración sino el proceso después, el de recortar, refinar, ajustar detalles, etc.

Nuevos proyectos

Desde que dejaste el dúo Lulacruza en 2016 ¿Cuál es tu gran objetivo a alcanzar en el mundo de la música?.

Tengo un EP que hice en colaboración con unos marimberos de Guapi, Colombia que está por salir. Hace 2 años viajé para allá y tuve una experiencia muy cercana con Los Torres, una dinastía de luthiers y marimberos colombianos. Es un disco donde la crudeza de su música dialoga con sonidos electrónicos y lo abstracto de la música electrónica. Todo el tiempo manteniendo ese trance con ritmo bailable que caracteriza la música de esa región.

También estoy terminando mi segundo disco, donde continúo explorando la yuxtaposición de la crudeza de la música de raíz con lo elementos celestiales, y galácticos. Seguro salga a fines de 2020 o principios del 2021. Creo que lo que busco con mi música es generar esos estados de trance, donde las puertas de la percepción se abren y nos muestran que el mundo invisible es lo que realmente sostiene a este mundo visible. Mientras más podamos coordinar esos dos mundos, mejor estaremos. Y la música es de las pocas tecnologías ancestrales que abren ese portal.  

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