Techno a la francesa

Tecno francés

Nuestro colaborador Fernando Fuentes hace un repaso de los distintos sonidos, artistas y clubs que han ido conformando la escena electrónica francesa hasta el momento actual.

Huelga decir que siempre que se habla de techno, los lugares primigenios y sagrados son Detroit, Berlín y Birmingham. Y por ese orden. Dichas referencias geográficas son correctas, por justas y necesarias. Pero, posiblemente, en esta selección nos dejamos fuera a todo un país que, sin ser el lugar de origen o de expansión más directa del fenómeno techno, desde hace más de 25 años ha sido un espacio de creación y expresión.

Sería inconcluso analizar y entender lo que ha sucedido en el estilo rey de la música electrónica y que, sin duda, ha ayudado a enriquecerlo –sin llegar a cambiar su rumbo o ADN- en múltiples ocasiones. Hablamos de Francia, claro.

Techno en las Galias desde los 80

Antes de meternos en harina de cruasán, haremos parada en las siempre necesarias referencias que aquí rayan la miscelánea.

Sexe del dúo francés Discotique de 1989 está considerado como el primer tema de techno 100% francés. Todos, sin excepción, rendimos honores a pioneros como Pierre Henry, Pierre Schaeffer, Jean Michael Jarre o Cerrone, cada uno en su estilo y méritos.

Y sucumbimos ante la directa influencia de Mirwais –autor del hitazo Disco Science que a la postre fuera el coproductor de alguno de los mejores discos de Madonna-en el primer sonido electro francés que terminó derivando en el celebérrimo French Touch que tantas alegrías electrónicas y bailes nos procuró.

Gente como Motorbass, Etienne de Crécy, St Germain, Alex  Gopher y Cassius y aún más felizmente con los mastodónticos Air y Daft Punk. Posteriormente también, ya a partir del 2000, con esos herederos naturales del “toque francés” como son los gamberros electro-rockeros de Justice y los elegantes y versallenses Phoenix, entre otros.

Imagen del artículo Le Palace fue el Studio 54 de París en i-d.vice.com

Sexe del dúo francés Discotique de 1989 está considerado como el primer tema de techno 100% francés.

También es curioso conocer que, a finales de los años 80, en el club gay Le Boy fue donde se empezaron a programar sesiones de techno –y también house- de forma regular por primera vez en el país galo.  Las míticas discotecas parisinas The Rex o Le Palace siguieron su feliz estela. 

1995, el año cero del techno française

Nos retrotraemos hasta 1995. En ese momento se vive y disfruta en Francia de un momento de consolidación del primer techno a la francesa de la mano, y máquinas, de artistas mayúsculos como los legendarios Laurent Garnier (venido y forjado desde el icónico  club Hacienda de Manchester y curtido en las seminales raves y el acid house en UK y el house de Chicago).

Francois Kevorkian, Kiko, Emmanuel Top, Eric Morand, Frederic Galiano, Manu Lemalin, Juantrip y, los en aquel momento debutantes, Scan X, Aurora Borealis, DJ Gilb’R, Pépé Bradock, Umwelt, Popof, Jack de Marseille, I:Cube, Chateau Flight, Phunky Data, etc.

Imagen del artículo “Acid Eiffel: contada por Laurent Garnier” en redbull.com

Emergencia, variedad y gusto a partes iguales. Además, dicha escena technoide no se limita solamente a la “ciudad de la luz”. En absoluto. Grenoble, Lyon, Rodez, Versalles, Marsella o Estrasburgo también supieron asimilar estos nuevos sones electrónicos, afrancesándolos y creando emergentes escenas de clubs y artistas que rápidamente empezaron a llamar la atención en toda Europa y, por ende, el mundo.

En el club gay Le Boy fue donde se empezaron a programar sesiones de techno –y también house- de forma regular por primera vez en el país galo. 

Fue precisamente en este referencial 1995 cuando St. Germain publicó su maravilloso álbum Boulevard en F Communications y el no menos extraordinario Shot In The Dark del propio Garnier. Dos discos clave en un año que significó ser un punto de inflexión.

También fue cuando salió a la luz la primera referencia de Ozone Records, aquel 12” titulado Parametres que firmaban, a pachas, unos jóvenes otrora desconocidos llamados Kiko y Oxia, ¿os suenan?

Hubo algo que también ayudó mucho a que dicho panorama electrónico creciera y fue la apasionante escena de sellos discográficos que, surgidos en Francia entre 1995 y el 2000, colaboraron activamente en ello. Entre los mismos destacaremos al label de electrónica de la FNAC –léase, FNAC Music Dance Division– impulsando a los nuevos artistas emergentes de techno en Francia y otros como GoodLife de Oxia y The Hacker.

Y cómo no, F Communicatios de Laurent Garnier y Eric Morand. También es digna de mención la escudería Versatile Records de DJ Gilb’R. Igualmente la revista francesa TRAX fue un importante medio de apoyo al techno galo –y aledaños- durante aquellos años de explosión techno en las Galias.

2000, la segunda ola del french techno

Y todo este fascinante semillero original provocó que algo después, desde 1995 y hasta los primeros años del 2000, diéramos la bienvenida a una estupenda y segunda nueva ola de french-techno (con potente ascendente electro que, además, derivó en parte en el nu-electro o electro-clash).

The Hacker, Oxia, Miss Kittin, David Carretta, Agoria, Vitalic, Black Strobe, Terence Fixmer, The Youngsters, Mr Oizo, Alexkid, Jennifer Cardini, DJ Chloé, Le Syndicat Electronique, Technasia, Southsoniks o Djinxx, entre otros.

Y emergió en un momento en el que todos sucumbimos ante la salvaje irrupción de los programas de descargas de archivos online que, entre otras cosas, favoreció que la música se desmaterializara y democratizara; los festivales –también de electrónica- se popularizaron masivamente por todo el viejo continente y los DJS y productores dieron el salto hasta las grandes majors discográficas. O lo que es lo mismo, asistimos a un primer gran paso en la profesionalización de la escena e industria electrónica.

2020, grandes veteranos y noveles emergentes

Y sí, en estos últimos 20 años la escena de techno francesa ha seguido ubicada entre los primeros puestos del escalafón europeo con muchos de los artistas -antes referidos- en plena vigencia y madurez. Conviviendo con ellos -pero, quizá, sin darles su merecido relevo- han surgido nombres como los de Gesaffelstein -que en 2008, firmó aquel Modern Walk que fue una de las últimas referencias del imprescindible sello que tomó el nombre del famoso tema de los inolvidables Inner Circle– o el del DJ y productor parisino Paul Richt y el arlesiano Paul Nazca

Otros Djs y productores -de todo tipo de techno y emergidos desde los albores del 2000- como Cavüm, Hadone, Zadig, Arnaud Le Texier, Rodriguez Jr., Dj Saint Pierre, Julian Jeweil, John Lord Fonda, Maxime Dangles, Dynarec, Antigone, Shlømo, Kmyle, Eric Fetcher, Electric Rescue, Minimum Syndicat o, el residente en España Romain Richard, sustancian una interesante e inquieta realidad techy a la francesa que goza de una gran salud de la que siempre hay que estar pendiente. 

Aunque, seamos realistas, son los seniors –léase, los ahora ya veteranos Laurent Garnier, Agoria, The Hacker, Miss Kittin, Vitalic u Oxia, etc.- los que mantienen el cartel del tech galo en lo más alto. Siguen copando los espacios más altos en los carteles de los clubs y festivales y se embolsan los más altos cachés.

En cualquier caso y siempre: Liberté, egalité, fraternité y techno!

Fernando Fuentes es periodista musical especializado en clubbing y colaborador de Vicious Magazine.

Puedes leer más acerca de este tema en la entrevista exclusiva con Oxia para #encasacon Vicious.

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