KRAHM, techno post apocalíptico

Imagina un viaje a miles de kilómetros por hora en una nave del futuro. Paisajes desérticos se suceden rápidamente por las ventanas en un loop de desenfoques saturados y postapocalípticos que acogen una humanidad distinta, con otro nivel de sentimientos. 

Humanos máquina que producen un sonido mestizo, en el que secuencias que antes fueron melodía se deforman al gusto hasta retorcerse. Mientras, una nota continua mantiene el resto de elementos en suspenso, flotando en el espacio tiempo hasta el desenlace. Sólo unos instantes de tregua antes del ataque final en uno de los redobles techno más despiadados de la historia del género.

Por qué KRAHM

Te hemos preparado esta introducción para que entiendas que KRAHM está destinado a ser uno de los cabeza de cartel de los festivales techno que verás algún día cuando acabe la pandemia. Un artista desconocido, tapado por una máscara, envuelto en un misterio que se desvela de manera automática cuando escuchas lo que hace y entiendes su lenguaje.

KRAHM produce un techno salvaje y poético. Nos regala momentos auditivos envolventes en los que creemos recuperarnos de su furia, pero es sólo un engaño para devolvernos a un bombo espeso e hipnótico que nos deja enganchados, fascinados por su crudeza.

Sabe mantenernos en tensión, con armonías fantasmales y mantenidas en un segundo plano que elevan cada grave del suelo. Todo es fuerza reactiva en constante lucha, como un agujero negro tratando de aspirar lo que hay en torno a él. Como miles de cacofonías espaciales sonando en perfecto desorden hasta alcanzar la forma adecuada. 

Areiah

Le hemos seguido la pista a través del sello maltés Revolt, especializado en un techno denso y glaciar que concuerda con el espíritu musical de KRAHM. Aún así está arrancando su propio sello Areiah, desde el que espera poder completar su propio ecosistema de referencias y colaboraciones.

Nos cuenta que Mulero y Polegroup están en su lista top. Que gente como FJAAK le flipan a nivel sonido, aunque su estética no va mucho conmigo

Su mundo visual es atrevido, construyendo un personaje que resulta creíble en la tarea de traer música abisal a este plano de realidad. Una estética abstracta y rota, saturada al blanco y negro, detenida y fluida a la vez.

Trabajo con un fotógrafo y buscamos localizaciones de fábricas abandonadas y lugares industriales.

Productor metódico y batería experto, sabe fusionar cada ingrediente de su pócima auditiva con calma. Paso muchas horas en el estudio, reconoce.

Cuando le preguntamos por cómo va a ser la sesión para #encasacon nos adelanta, lo voy a grabar en el estudio con unos efectos de luz. Va a ser una sesión en la que integraré mis últimos temas, os va a gustar. 

Estamos seguros de ello KRAHM 😉

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