El ayuntamiento de Estambul prohíbe la actuación del cofundador de Afterlife tras las presiones de grupos religiosos, que calificaron el vanguardista apartado visual del artista como “magia negra”.
El idilio entre el techno melódico y las grandes producciones visuales ha topado con un muro ideológico inesperado. El esperado desembarco de Anyma (Matteo Milleri) en Turquía, ha sido oficialmente cancelado. Todo ello después de que las autoridades locales denegaran los permisos para su celebración.
La decisión llega tras una intensa campaña de presión en redes sociales y medios de comunicación conservadores
Y todo ello a causa de que los avatares humanoides, las pantallas LED gigantescas y la estética de ciencia ficción que caracterizan los shows del productor italo-argentino fueron tildados de simbología satánica, pagana y ocultista.
Cediendo ante los sectores ultras
El detonante definitivo de la cancelación fue la denuncia pública del sindicato religioso Mil-Diyanet-Sen. La organización exigió directamente al Ministerio del Interior, al Ministerio de Cultura y a la Gobernación de Estambul la suspensión inmediata del evento. Tras acusar a la propuesta artística de Anyma de promover “la magia negra” y los “rituales satánicos” bajo el disfraz de una actuación musical.
Sin respuesta oficial, pero con un precedente peligroso
Esta cancelación reabre el debate internacional sobre la censura en la música electrónica y cómo el arte digital y la cultura de club siguen enfrentándose al conservadurismo en ciertas regiones.


