Lo publica Professor Angel Dust, en la editorial Contra.
Texto: Fernando Fuentes
Hay vidas que no admiten una lectura lineal, porque se han construido a base de síncopas, de rupturas de ritmo y de saltos al vacío sin red. La de Ángel Francisco López Morán, conocido en el plano sonoro internacional como Professor Angel Dust, es precisamente una de esas trayectorias periféricas. Tan Incómodas para el dogma oficial, como fundamentales para entender el latido contracultural y la evolución del clubbing de las últimas décadas.
“La vida de Professor Angel Dust, es absolutamente fundamental para entender el latido contracultural y la evolución del clubbing de las últimas décadas”.
Que la editorial Contra ponga en las librerías ‘En el estómago de la bestia’ es, antes que un ejercicio de nostalgia, un acto de justicia histórica y documental. A lo largo de sus más de trescientas páginas, asistimos a una radiografía descarnada, honesta y exenta de cualquier amago de victimismo o autocomplacencia.
“Ángel no escribe para redimirse; escribe para testificar que estuvo allí”.
El viaje arranca desde una estimulante colisión intelectual de juventud con Nietzsche como banda sonora conceptual. Mutando rápidamente hacia el hedonismo sintético y magnético de las noches de Toronto.
“El libro gana enteros cuando se detiene en los altares de la cultura de club”.
Con esa epifanía sudorosa en el Paradise Garage neoyorquino, comulgando con los bombos y la clarividencia de Larry Levan tras los platos. Para quienes reivindicamos el valor de la pista como espacio de catarsis espiritual y sociológica, estos pasajes son oro puro.

“Sin embargo, el núcleo duro del relato -y donde la prosa alcanza su nivel más electrizante- llega con su asentamiento en Barcelona”.
Los que vivimos la eclosión de la electrónica patria sabemos que el ideario de los ritmos rotos, el funk y el mestizaje bailable en España no se entienden sin sus míticas sesiones Bongo Lounge en la sala La Paloma. Angel Dust inyectó una sofisticación orgánica a una escena que a veces adolecía de rigidez sintética.
“El reverso de la moneda, ese giro de guion trágico que lo sepultó durante casi un lustro en los penales de Panamá, está narrado con un pulso cinematográfico apabullante”.
Lo verdaderamente transformador de esta etapa no es el morbo de la reclusión, sino la capacidad del artista para someter al entorno hostil a través de la creación: montar un estudio de grabación tras las rejas es el mayor acto de resistencia cultural imaginable.
” ‘En el estómago de la bestia’ no es solo la biografía de un DJ crucial; es un tratado sobre la resiliencia humana a través de la música“.
Pasen, lean y dejen que el ritmo de las páginas les arrastre. Hay historias que merecen ser rescatadas del olvido, y esta es, sin duda, una de ellas.
Calificación: 8.5/10


