Un lanzamiento que refleja la relación entre ambos artistas, así como la conexión entre su ética sonora, la vida y su universo musical
Los legendarios Solarstone y Orkidea, veinte años después, regresan con un single que se ha convertido en la cadena de lanzamientos más longeva en la historia de la música electrónica.
Mientras Binary Finary cerró ‘1998’ en 2000, Mauro Picotto ya había terminado su ‘Lizard’ cuando llegó ‘Komodo’ y Dave Clarke dejó su serie ‘Red’ en ‘3’, los números de ‘Slowmotion’ no han dejado de subir. La clave de esto es la relación entre Solarstone y Orkidea, así como la conexión entre su ética sonora, la vida, el universo y (prácticamente) todo.

Sin embargo, los lanzamientos más convencionales de ‘Slowmotion’ tienden a colgarse de números en una serie de álbumes: ‘Electronic Architecture 4’, ‘Pure Progressive 1’, la serie de LPs de artistas numéricamente codificados en morse ‘One’, ‘Two’ y ‘Three’ de Rich Solarstone… Y, casi sobra decirlo, ‘Pure Trance’ también. Ahora, superando incluso los legendarios singles ‘Oxygene’, de Jean Michelle-Jarre (seis si contamos los discos), ‘Slowmotion VII’ entra, no por casualidad, justo cuando ambos artistas se preparan para ‘XI’, la monumental undécima entrega de ‘Pure Trance’.
La relación entre el título de ‘Slowmotion’ y su música siempre ha sido onomatopéyica. Rico en su momento más progresivo, Tapio en su forma más popular, y ambos juntos en sus modos más ‘Northern Exposure’. La música de esta séptima entrega está tan profundamente arraigada en lo nocturno como siempre. Sonidos hipnóticos, todo con una secuencia cinematográfica en sus armonías. Cada transición durante su duración es menos ‘mezclada’ y más disuelta, de tal forma que sus acordes se acumulan lánguidamente, listos para alimentar la siguiente bocanada de impulso de ‘Slowmotion’.
Empezando a volverse lo suficientemente numérico como para merecer un álbum propio, ‘Slowmotion’ asegura su séptima entrega este mes. Ya puedes conseguirlo aquí.


