Hay lanzamientos que no buscan únicamente abrir una etapa, sino declarar una forma de mirar hacia dentro. Con The Eagle Seeks Me Out, Masella inaugura Eye Of Light, su propio sello, con una primera referencia que funciona como carta fundacional: techno hipnótico, profundidad orgánica y una pulsión casi ritual que conecta cuerpo, memoria y movimiento.
El corte elegido para esta premiere en Vicious Magazine es “Atàvico”, segunda pieza del EP y quizá la más física en su relación con lo ancestral. Desde sus primeros compases, el track se construye como una espiral de tensión contenida: percusiones firmes, capas sintéticas que respiran en segundo plano y una línea de energía que avanza sin necesidad de recurrir al exceso. Masella trabaja aquí el techno desde una perspectiva introspectiva, donde cada textura parece emerger de un lugar previo al lenguaje, como si la pista de baile fuese también un espacio de memoria primitiva.
El tema no cae en la oscuridad gratuita ni en la épica previsible. Su fuerza está en la insistencia, en ese modo de sostener el pulso hasta convertirlo en trance. “Atàvico” dialoga con lo orgánico desde la maquinaria: sintetizadores que se abren como señales internas, graves que empujan con precisión y una atmósfera meditativa que nunca pierde funcionalidad club. Es música diseñada para sonar de madrugada, cuando el cuerpo ya no necesita explicación y el subconsciente empieza a tomar decisiones.
Grabado y trabajado íntegramente en el estudio de Masella, el EP completa su relato con “The Eagle Seeks Me Out” y “The Last Fragment”, dos cortes que amplían el universo espiritual de esta primera entrega. Con Eye Of Light, el productor español no solo estrena sello: delimita un territorio propio donde claridad, ritmo y profundidad operan como una misma idea.


