Lo que prometía ser una vibrante fiesta electrónica con espíritu ibicenco y ambiente veraniego, terminó empapado por una lluvia incesante. El colectivo berlinés de DJs Keinemusik celebraba su esperada presentación en Zúrich con motivo del Día Nacional de Suiza, pero en lugar de gafas de sol y beats al atardecer, los asistentes se encontraron envueltos en capas de lluvia y barro.
Desde el mediodía, el cielo comenzó a oscurecerse y pronto el recinto en Hardturmplatz se convirtió en un lodazal. Las redes sociales se llenaron de videos donde se ve a los asistentes completamente mojados, algunos cruzando zonas inundadas e incluso navegando en pequeñas embarcaciones improvisadas para llegar a los sanitarios portátiles, que estaban parcialmente anegados. Ni siquiera el área VIP se salvó: las goteras caían sin parar y los organizadores intentaban a toda prisa vaciar el agua acumulada en el techo del toldo.
El hecho de que este desastre climático afectara precisamente a Keinemusik – conocido por su imagen pulida y una cuidada estética – no deja de tener un cierto aire irónico. Aunque algunos asistentes resistieron con buen humor y siguieron bailando bajo la lluvia, la mayoría se llevó una gran desilusión. Al final, el evento terminó siendo literalmente un fracaso “pasado por agua”.
Más allá del clima, hubo otros detalles llamativos: en plataformas de reventa, abundaban las entradas disponibles, algo inusual tratándose de un grupo con tanto tirón. Quizá fue simplemente que muchos, tras revisar el pronóstico del tiempo, decidieron quedarse en casa.
Aunque no está claro si hubo fallos en la organización o si el temporal superó cualquier previsión, las críticas no tardaron en aparecer en redes sociales, donde numerosos fans expresaron su frustración y malestar por la gestión del evento.