El DJ y productor estadounidense ha recibido una oleada de mensajes de odio y amenazas tras cerrar su set en Buenos Aires a las dos horas y veinte minutos, una duración que parte del público consideró insuficiente.
El paso de John Summit por Sudamérica ha dejado un sabor agridulce. Tornándose en una auténtica pesadilla digital tras su fecha en Argentina. Lo que debía ser una noche de celebración musical se ha transformado en un masivo shitstorm en redes sociales. Todo ello ha escalado hasta niveles alarmantes. Incluyendo mordaces mensajes de odio y amenazas de muerte hacia el artista a través de sus mensajes directos.
El origen del conflicto radica en la duración de su actuación
Gran parte del público asistente acudía al recinto con la expectativa de presenciar un set extendido de tres horas. Sin embargo, Summit abandonó la cabina tras dos horas y veinte minutos de sesión. La reacción de una facción de los fans locales fue inmediata y desproporcionada. Inundando los perfiles del DJ con duras críticas que rápidamente cruzaron la línea de lo tolerable.
La respuesta de John Summit: fatiga y límites claros
Ante la gravedad de los mensajes, el propio John Summit ha emitido un comunicado para aclarar su postura y defender su actuación. El artista ha explicado que un set de dos horas es su estándar habitual para este tipo de eventos. por lo que estirarlo hasta los 140 minutos no justifica en absoluto la agresividad de las reacciones.
Asi Summit planta cara a la toxicidad en las redes y reabre el debate sobre las expectativas del público frente al desgaste real de los artistas en el ecosistema de la música electrónica actual.


