En casa con Francesco Farfa

Vicious Magazine: Vemos que con la crisis del Covid -19 empezaste a llevar la música a los hogares de todos tus fans tu música. ¿Cómo empezó esta idea?

Francesco Farfa: Esta pregunta me hace sonreír porque me lo dices como si hubiera sido el precursor de esta ola de directos que ahora invade las redes sociales desde todas partes del mundo. Por supuesto que concierne también el mundo de los DJ. Nunca he jugado a “quién lo tiene más grande” o “quién llega primero”, y aunque debo admitir que, mirando hacia atrás en el tiempo esto sucedió varias veces por otras razones, no me siento en esta posición.

Después del primer día del anuncio del lockdown (2 marzo ), comencé a rebuscar entre los discos de vinilo yendo a mi archivo y comencé a encontrar cosas que mi parte racional había eliminado. Tan pronto como puse la aguja sobre el primer disco, ese fluido se derritió y reavivó muchas sensaciones que habían estado cerradas en los cajones de mi mente durante mucho tiempo. No soy una persona que vive de recuerdos y a decir la verdad tengo muy mala memoria, pero la música tiene la ventaja de refrescar instantáneamente esa esencia que contiene el sabor y la sensibilidad desarrollada a lo largo de los años y que ha caracterizado mi manera de expresarme en mi profesión, inspirando ese instinto que me llevó a elegir ciertos sonidos que aún ahora despiertan nuevo interés incluso 20/30 años después.

El año pasado pedí al padre mi querido amigo Danny Lloyd, que tiene como hobby la carpintería, de construirme una caja de madera para poder tener una consola portátil para dos giradiscos Numark PT01 y un mixer IRIG: tenía el deseo de poder tocar mis vinilos donde quisiera. Cuando empezó toda esta situación debida al codiv-19, pensé en sacarla del garaje y ponerme en la terraza de mi casa para escuchar y disfrutar de los viejos discos que había encontrado. Fue precisamente en ese momento que pensé que aquella era la hora del atardecer, el momento en que todas las personas estaban acostumbradas a quedar para tomar un aperitivo después de un largo día de trabajo, y que, debido a las circunstancias, estaban todas confinadas en casa esperando noticias sobre la evolución de este asunto que se estaba convirtiendo en algo surrealista. Normalmente, cuando hago algo público, soy bastante puntilloso, y aunque muchas veces me encanta improvisar, lo hago siempre con un poco de conocimiento y siempre reviso los discos antes de tocar. ¡Pero esta vez no! Tomé la iniciativa y me conecté sin pensarlo demasiado, con la simple idea de compartir la fase de escucha de los discos que normalmente hago para preparar el material antes de un set. Así que comencé mi primer directo sin ningún pretexto o programación, solo con la intención de compartir la escucha de esos discos que había encontrado, y sin ponerme demasiados problemas de perfección o profesionalismo. Cogí espontáneamente el micrófono para saludar a las personas que poco a poco iban conectándose, sin preocuparme por mi torpe dialéctica o mi forma demasiado simple y natural de hablar. Soy un tipo muy sociable, pero al mismo tiempo muy reservado, por lo que esta salida tan extrovertida e inesperada fue una gran sorpresa para la gente que suele seguirme en mis redes. Lo importante de ese momento para mi no era la precisión de la mezcla, que muchos de mis aficionados dan por sentado, sino dar importancia a las relaciones humanas, poder compartir un momento con las personas que me siguen desde hace tantos años y que aman la música como yo. Además, el hecho de haber utilizado este tipo de equipo, presentándome en modo Downgrade, ha despertado muchas curiosidades, ya que vivimos en un mundo donde la palabra Upgrade es un mantra constante. En los días siguientes, la red se convirtió en un gran amplificador de sensaciones, de externalizaciones y sobre todo de gran afecto. En muchas ocasiones las redes sociales han logrado sacar lo peor de las personas, pero esta pandemia está cambiando algo, nos está volviendo a disfrutar de lo esencial que había estado inactivo durante demasiado tiempo envuelto en la niebla del progreso de la globalización. Viendo lo que pasó, creo que muchos necesitaban llenar sus vidas con amor y música, con el arte en todas sus formas, con la belleza, y por lo tanto se extendió como una oración, animando las almas de una humanidad perdida que siempre vive corriendo contra del tiempo. En este momento más que nunca, pienso en la gran suerte de poder beneficiar de este material sonoro acumulado a lo largo de los años, y estoy seguro de que todos mis colegas tienen la misma opinión.

En casa con Francesco Farfa

 ¿Cómo has vivido el cambio en estas tres décadas de música? Tanto en el público como en los clubs.

Lo experimenté con mucha curiosidad y con un espíritu de aventura durante por lo menos los primeros 20 años de mi carrera, y con un espíritu de observación durante los últimos 15 años. Los de mi edad y los que son un poco mas mayores, tuvieron el privilegio de probar la gran diversidad que caracterizaba a los distintos países de Europa y del mundo. Es decir, si el publico de los clubes estaba unido por el espíritu de la música, en Italia se bailaba de una manera, en Francia en otra y en España en otra.
Parece exagerado, pero fue así. Las modas, las tendencias, las nuevas corrientes, aunque aparentemente seguían solo el camino del progreso, se manifestaban en cada territorio en formas diferentes. Al llegar a un nuevo lugar, mi interés y curiosidad era descubrir en el público peculiaridades que nunca había notado, pero al mismo tiempo tenia la sensación de sentirme observado como un conejillo de indias, un sujeto para ser examinado. Así que era importante que se rompiera el hielo para crear esa alquimia mágica que derribaba prejuicios y fronteras. Hablando de estas cosas hoy, parece leer un libro antiguo de hace 100 años. Las cosas han cambiado tan rápido que parece estar viviendo en una era muy alejada de los mecanismos de agregación que caracterizaron la vida social de los clubes tan fuertemente en sus orígenes. En aquellos tiempos las personas no eran como ahora, salían más despreocupadas, no se ponían problemas si había sol o lluvia o quién sabe qué otras razones relacionadas con la previsibilidad. Salían con el dinero para la noche y estaban felices. Si al principio de una fiesta había pocas personas o por alguna razón misteriosa el flujo de llegada era lento, no se hacia nada más que esperar, y lo que parecía un resultado comprometido podría convertirse en un festón exagerado. ¡Era la belleza y la emoción de lo inesperado! Hoy en día nadie se va a una “aventura” sin tener todo planeado, sin saber dónde se quedará a dormir, cómo se moverá. Decidirán si ir o no a una fiesta porque han leído un buen comentario en las redes que invita o no a participar. La web, las redes sociales pueden ser muy peligrosas.  Es suficiente que uno pase frente a un club, vea que la cola es escasa, publique una foto que se convierte rápidamente en viral y se corre el riesgo de quitarle a todos el deseo de ir a esa fiesta y todo está perdido: una noche comprometida por una simple publicación.  Esto concierne a los DJ, solo le falta conocer su ADN, y el resto es todo predecible. Esta afirmación no quiere ser objeto de controversia. He experimentado muchas diferentes dinámicas en mi vida y con esta observación me pongo al mismo nivel de a muchos de mis colegas, que todavía siguen con éxito en el mundo de los clubes. El hecho es que gran parte de la magia se ha perdido en el camino y esto no se puede negar.

En casa con Francesco Farfa

¿Como crees que va a afectar el futuro de los clubs y promotores después de coronavirus?

Esta es la gran pregunta que nos estamos haciendo todos y concierne a todas aquellas realidades que involucran reuniones de personas con una fuerte relación densidad/ m2. Todo está en las manos del destino. ¿Llegará una vacuna, una cura? ¿O el virus simplemente desaparecerá naturalmente? Creo que este problema se superará como ha sucedido en el pasado para otras adversidades. Ahora más que nunca creo que el verdadero mal es lo incompleto que parece la verdad, fuertemente obstaculizada por la gestión política y la opinión científica que ha creado una gran confusión (Italia es un claro ejemplo). Las dudas destruyen la serenidad de las personas que, para protegerse, se esconden detrás de actitudes indiferentes e individualistas, y esto no está bien. Espero que en las personas haya poco a poco un cambio de conciencia debido a la fuerte señal que esta pandemia esta dando a toda la humanidad, al fin de cambiar los paradigmas de la vida socioeconómica. La verdad es que muchos lo esperan, pero creo que todo se realineará como antes, siguiendo las leyes del mercado. Temo todavía que todo volverá al poder adquisitivo con la diferencia de que el círculo de personas enriquecidas se volverá cada vez más estrecho gracias a toda la especulación financiarías que hubo sin que los medios de comunicación convencionales le dieran mucha importancia, dominando al final los juegos a su favor. Tan pronto como den luz verde, los grandes festivales y los grandes eventos volverán, porque siempre habrá dinero para ellos, y tal vez las multinacionales inviertan aún más que antes. En cuanto a los clubes auténticos, los de los circuitos más especializados, aquellos que han seguido rutas alternativas en sus propuestas sin mirar demasiado la dinámica del mercado, pero cuidando una programación más refinada, en este momento no sé qué decir. La crisis económica que desencadenó la pandemia está poniendo de rodillas a muchos promotores que presumiblemente tendrán una vida más difícil. Pero seguramente habrá la voluntad de comenzar de nuevo gracias a ese espíritu especial de colaboración que nos une y es probable que de estas cenizas vuelva a nacer ese sentimiento sincero por la música que reevalúa su importante función social, nublada por la imagen del consecuente “Marketing compulsivo”. No olvidemos que el baile es un arte, es una necesidad primordial de expresión para la humanidad desde la antigüedad. Podemos estar desnudos, sin dinero, en un lugar simple o incluso imaginario, y de que haya un poco de música el cuerpo empezará a bailar. En cualquier caso nosotros estaremos listos.

En casa con Francesco Farfa

¿Que recuerdos te trae cerrar la carpa del mítico Groove Parade? ¿Vas a España con tu solicitud para el público? y los Farfanaticos?

Considerando los hechos de los últimos los últimos 7/8 años, estoy en una posición en la que no me lo creo tanto ya que no me han llamado mucho para pinchar en España. Sin embargo es verdad que si voy a sumar a todas las personas que se ponen en contacto conmigo desde toda la península, desde las Islas Baleares y las Canarias, a través de las redes sociales o de otra manera, estoy realmente sorprendido. Lo hacen simplemente para saludarme o expresar su admiración, para pedirme títulos de álbumes, opiniones o consejos. Me pregunto a migo mismo y me sorprendo de cómo un DJ, puesto en la oscuridad por el gran poder de los medios y en gran medida por su voluntad, siga despertando después de muchos años tanto interés y afecto en las personas que no son solo los que han asistido a mis noches o eventos, sino también en personas que descienden de ellos.
No consigo encontrar una respuesta. ¡Pero estoy encantado! Será por los diversos cierres de Monegros, o por los domingos posteriores al festival del Florida 135, donde muchos veteranos se quedaban para disfrutar de la expresión final de una especial energía emanada por la “voz” rimbombante del desierto. ¿O cómo podemos olvidar las agradables horas que compartimos en compañía de los fieles en el hotel Casanova en Fraga, los que plantaron la semilla del afecto que se ha extendido por toda la tierra española a lo largo de los años? El hecho de que se haya formado una verdadera comunidad de Farfanaticos es la respuesta de la afección de las personas y sobre todo de su amor. Admito que es uno de los regalos más preciosos que guardo dentro de mí y es verdad que cuando el destino juega a tu favor resulta ser realmente poderoso: la asociación de mi nombre con la palabra “fanático” fue “casualmente” perfecta, un invento verdaderamente brillante. Por esto nunca dejaré de agradecer a los amigos de la ciudad de Lleida, especialmente a Juan, Ángel (el presidente) y Manolo. Creo que tuve mucha suerte porque viví mi experiencia como DJ muy intensamente más a un nivel humano que profesional, capturando aspectos de la vida que me han ayudado en el tiempo y que serán eternamente preciosos. Volviendo a Monegros, las cosas que recuerdo con más cariño no son solo las llegadas en coche con las cálida bienvenida por parte del personal y del público, sino también los hechos pintorescos que se manifestaban en la pista: la chica que rodaba por el suelo como en una especie de relación erótica con la madre tierra gritando “far … faaaa … far … faaaa”, al personaje que intentaba marcar con gestos teatrales todas las mezclas, parafraseando trillizos, como si estuviera recitando la Divina Comedia o quién sabe qué poema. Obviamente, el final del festival era puro surrealismo y con una empatía única, entre lo grotesco y la trascendencia.

En casa con Francesco Farfa

¿Cómo empezaste tu experiencia como masterclass en Tenax Academy?

Durante un par de años, he vuelto a colaborar con la organización del Tenax. En el verano de 2018 me llamaron para tocar un miércoles por la noche en un lugar a las orillas del río Arno, en el centro de la ciudad, ya que estaban empezando a organizar una serie de fiestas. Yo vivía en Florencia, por lo tanto, era logísticamente muy fácil de alcanzar. Hasta entonces la marca Tenax había seguido las leyes del mercado como cualquier otro club famoso, y por lo tanto, sujeto a la dinámica de las agencias y de los bookers, pero esa serie de fiestas, implícitamente, estaba destinada a llevar un cambio. Acepté la invitación y preparé una sesión de música totalmente underground desde los años 90 hasta el 95 y además completamente en vinilo. La noche fue realmente extraordinaria porque a pesar del modesto volumen de 95 decibeles, dada la ubicación histórica del lugar, al final de la fiesta la gente estaba encantada. Desde entonces ha vuelto una gran colaboración que ha dado paso a una programación más residencial, con algunos dj invitados si, pero sin centrarse exclusivamente en ellos. Durante el primer año de la academia, me llamaron para dar un masterclass a los estudiantes al final del curso. El día de la graduación me hicieron preguntas y me fascinó muchísimo la reacción genuina y satisfactoria de los alumnos. El entusiasmo experimentado en ese momento por todos ellos despertó en mi un estímulo tan particular que no dudé ni un momento cuando me propusieron la tarea como profesor. Siempre había pensado de no ser un buen profesor y de no saber explicar las cosas que aprendí, ya que soy un completo autodidacta, pero al final creo que en ciertas situaciones tienes que ser atrevido y comenzar a ensenar lo que son tus conocimientos. Y todo funcionó. Aunque todavía tengo que recorrer un largo camino como profesor, mi forma parece ser bastante convincente: cuando empezamos el curso, más de la mitad de los alumnos querían exclusivamente al camino digital, después de la segunda lección, casi todos ellos ya tenían platos en casa.

En casa con Francesco Farfa

¿Qué valor es importante que los niños puedan inculcar en las colas que se inician en el mundo del djing?

Libre Árbitro, respeto y perseverancia. Estas son mis sugerencias.

1 – Es muy importante que aproveches de todas las informaciones disponibles. Las reuniones que podrás tener con personas que saben mucho sobre música serán fundamentales para ti, precisamente porque te transmitirán toda su experiencia. Pero es igualmente importante hacer discernimiento y que puedas ir a la esencia de tu percepción para crear tu gusto personal, ya que es precisamente eso lo que puede ser una de las características más importantes de tu propia “marca “, que prefiero llamar “originalidad”.

2– Siempre llegas después de los que te precedieron. No eres el primer DJ de la historia, pero si te lo mereces, serás parte de un muro creado a partir de ladrillos que te ayudará en tu ascenso, y no estarás en las filas al lado del piso. Un DJ, incluso si murió profesionalmente por elección o por destino, para mí siempre seguirá siendo el mismo de siempre, porque dejó un camino de lo que muchos se han inspirado. Incluso los mejores artistas planetarios, aunque dotados de un gran talento, llegaron allí emulando o aprendiendo los trucos de aquellos que llegaron antes que ellos en el “groove” de los clubes. Por lo tanto, no dé nada por sentado y encuentre un buen equilibrio entre el ego y la humildad.

3- Trabaja duro, porque incluso sí muchos DJ se parecen y tienen éxito, siempre puedes convertirte en la excepción y la excelencia. No es una regla que tu valor se reconozca solo por la cantidad de seguidores. Lo importante es que trabajes para encontrar tu unicidad porque esa será tu mayor satisfacción, incluso si no tienes que ser tú en enunciarlo y alardearlo.

En casa con Francesco Farfa

¿Cómo experimentó la composición y la producción de la banda sonora de la serie de televisión “TUSCAN DIRTY FABLE” Trajendo inspiración con las imágenes y traducirlas en sonido y música?

Un viejo proverbio dice: “haz de necesidad virtud”. Digo esto porque siempre me habría gustado probar este tipo de experiencia, pero me habría gustado sentirme más preparado. Una amiga, que no veía hace mucho tiempo y que se casó con Giovanni Guidelli, un buen actor de teatro y cine que también trabajó con los hermanos Taviani, me llamó para preguntarme si quería preparar la música para un trailer “piloto”(de una serie TV) producido por su marido, quien lo habría promovido en varios festivales internacionales. La fecha límite estaba al límite de lo imposible, dado que todos los festivales eran inminentes y Giovanni no quería “perder el tren”. Dos días después estaba en el estudio con él y mi amigo músico Tiziano Borghi, con quien produje Universal Love. Debo decir que, a pesar de la prisa, la experiencia fue realmente muy estimulante. Trabajar en sincronía con las imágenes, inspiradas en cada escena con toda la tensión que transmitía, era como entrar realmente en la historia. Entras en conexión con los actores incluso si nunca los conociste en el set y lentamente aprendes a conocer cada pequeño detalle de la actuación y sus movimientos.

En primer lugar, me considero un DJ antes que productor, pero si las posibilidades de poder trabajar en esta área se me abren nuevamente, lo haré con todo el placer y la pasión del mundo.

PREMIO

El Tráiler ganó los premios:
Mejor tráiler en MedFFMejor Tráiler en el Premio Oniros,y semifinalista en Cinefest LOS ANGELES

¿Cuáles son los planes para el futuro y en la producción musical?

Nunca planeo cosas, no soy como una empresa multinacional. Creo que tengo una personalidad muy contracorriente y, aunque me gusta hacer las cosas bien, siento primero que tengo que seguir el flujo que la vida me ofrece en el día a día. Entiendo que en este mundo hay muchos compromisos y muchos pactos de sangre, pero como soy lo suficientemente adulto como para haber entendido cómo hacerlo bien, me gustaría continuar haciendo mi trabajo conectándome a personas que tienen el mismo sentimiento. No estoy diciendo que estoy descartando la ambición de poder hacer grandes cosas nuevamente, pero me gustaría continuar a enfrentar todo con extrema simplicidad y armonía, teniendo en cuenta mis orígenes y mi visión abierta, por lo tanto, “no sectorial” de la música. En cuanto a las producciones, estoy tratando de moverme nuevamente gracias a la ayuda de amigos que aman mi camino y mi gusto musical, pero todo sin presión y con mucha moderación. Las producciones para mí siempre han estado en un segundo plano, y hoy sigo pensando lo mismo. Principalmente produzco por diversión y este siempre ha sido mi espíritu, ni más ni menos. Mi misión no es comprarme una nave espacial decorada con discos de oro o platino para ir a Plutón, sino continuar difundiendo hermosas vibraciones atreves de la música de muchos artistas (y parte de mis producciones, por supuesto), esa música que almacena los sentimientos creativos y los estados de ánimo de quienes los realizan. Gracias a un trabajo bien hecho por el DJ, esta música puede alcanzar su máximo esplendor y potencia.  De todos modos, el futuro es más grande que nosotros y este momento en particular lo pone delante de nuestras narices, más que nunca.

Muchas gracias Franchesco por esta bonita y entretenida entrevista sobre tu vida y pensamientos sobre tu profesión.  Te deseamos mucha salud y muchos éxitos. 

Te puede interesar

ESPECIAL