El gigante del entretenimiento Live Nation, empresa matriz de Ticketmaster, ha alcanzado un acuerdo preliminar con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) para resolver la demanda antimonopolio presentada contra la compañía en 2024. El caso, respaldado por 30 estados, acusaba a la multinacional de mantener una posición dominante en el negocio de los eventos en directo
Según los términos propuestos del acuerdo, Live Nation evitaría ser dividida en diferentes compañías, una de las principales medidas que planteaba el gobierno estadounidense. No obstante, la empresa deberá pagar 280 millones de dólares en compensaciones a los estados que participaron en la demanda.
El pacto también incluye cambios significativos en el funcionamiento del mercado. Live Nation se comprometería a vender o ceder el control de 13 recintos, mientras que Ticketmaster permitirá que plataformas de ticketing de terceros, como Eventbrite, puedan vender entradas a través de su sistema. Además, las tarifas de servicio en los recintos propiedad de Live Nation se limitarían a un máximo del 15%.
Otra de las medidas clave contempla que al menos el 50% de las entradas en recintos sin acuerdos exclusivos con Live Nation puedan venderse mediante plataformas externas, además de ofrecer a los espacios la posibilidad de firmar acuerdos no exclusivos con Ticketmaster.
A pesar de este avance, el acuerdo todavía debe ser aprobado por un juez, por lo que el proceso legal aún no está completamente cerrado. Algunos estados, además, mantienen la opción de continuar con acciones legales contra la compañía.
Actualmente, Live Nation gestiona alrededor de 460 recintos en todo el mundo, mientras que Ticketmaster controla cerca del 80% del mercado primario de venta de entradas para grandes conciertos en Estados Unidos, lo que ha convertido a la empresa en uno de los actores más influyentes del sector de la música en directo.


